Mercados
El aval del FMI sostiene a los activos argentinos y refuerza el foco en el riesgo país
El organismo aprobó la segunda revisión del programa con Argentina y habilitó un desembolso cercano a US$1.000 millones para fortalecer reservas.
Los activos argentinos volvieron a quedar bajo la lupa del mercado este viernes, después de que el Directorio del Fondo Monetario Internacional aprobara la segunda revisión del acuerdo vigente con el país y destrabara un desembolso inmediato de alrededor de US$1.000 millones. La noticia llegó en una rueda en la que acciones y bonos operaban con selectividad, mientras el riesgo país mantenía una tendencia descendente frente a los niveles de tensión observados semanas atrás.
La decisión del organismo multilateral representa un respaldo financiero y político al programa económico del Gobierno de Javier Milei. Según informó Bloomberg Línea, el board del FMI completó la segunda revisión del acuerdo por US$20.000 millones firmado en 2025 y concluyó la consulta del Artículo IV. El desembolso busca reforzar las reservas del Banco Central, una de las variables más sensibles para los inversores que siguen la deuda soberana argentina.
Qué aprobó el FMI y por qué importa
El tratamiento de la revisión ya había sido anticipado por el Ministerio de Economía. Un día antes, el viceministro José Luis Daza había señalado que el Directorio del Fondo analizaría el caso argentino, en lo que constituía el último paso formal tras el acuerdo técnico alcanzado entre el staff del organismo y el Gobierno a mediados de abril, según publicó LA NACION.
El visto bueno del Fondo es relevante porque reduce, al menos en el corto plazo, una fuente de incertidumbre sobre el financiamiento externo y la acumulación de reservas. En su comunicación previa, el organismo había destacado el fortalecimiento del impulso reformista, la aprobación del Presupuesto 2026 y cambios en el esquema monetario y cambiario que, según el FMI, permitieron una incipiente acumulación de colchones de reservas.
Para el mercado, la clave no pasa solo por el desembolso, sino por la señal. La Argentina continúa operando con primas de riesgo elevadas frente a otros emergentes, por lo que cualquier avance en el programa con el Fondo tiende a impactar sobre las expectativas de repago, la curva de bonos en dólares y la posibilidad de seguir comprimiendo riesgo país.
Bonos, acciones y riesgo país: una mejora todavía frágil
La reacción de los activos argentinos se produce luego de varias semanas de fuerte sensibilidad a las noticias externas y locales. A comienzos de mayo, el riesgo país llegó a perforar los 500 puntos básicos por primera vez desde enero, al ubicarse en 496 unidades, impulsado por la mejora de los bonos soberanos y por un contexto más favorable para emergentes, de acuerdo con datos relevados por LA NACION.
Ese movimiento había sido acompañado por una mejora en la percepción crediticia. Fitch Ratings elevó la calificación de la deuda argentina de CCC+ a B- con perspectiva estable, lo que abrió una ventana de mayor demanda por bonos soberanos y alimentó la expectativa de una nueva compresión del riesgo país, según analizó Bloomberg Línea.
Sin embargo, la mejora no fue lineal. Días después de haber tocado mínimos recientes, el indicador volvió a acercarse a la zona de 540 puntos básicos, reflejando que el mercado todavía exige señales consistentes sobre reservas, acceso al financiamiento y sostenibilidad política del ajuste. Esa volatilidad explica por qué el aval del FMI fue leído como un factor de apoyo, pero no como una solución definitiva para la deuda argentina.
Reservas y acceso al mercado, el próximo test
El desembolso de US$1.000 millones fortalece la posición de liquidez del Banco Central, aunque el desafío de fondo sigue siendo la acumulación sostenida de reservas netas. Para los inversores, esa variable es central porque condiciona la capacidad del país para normalizar su curva de deuda, reducir el costo de financiamiento y eventualmente volver de manera más estable a los mercados internacionales.
El Gobierno busca mostrar que el programa económico mantiene respaldo externo y disciplina fiscal, dos factores que el mercado considera indispensables para sostener la recuperación de los bonos. Pero el margen sigue siendo estrecho: la deuda argentina aún opera con rendimientos altos y el riesgo país permanece por encima de la mayoría de sus comparables regionales.
En ese contexto, la aprobación del FMI funciona como un alivio de corto plazo y como una validación del rumbo económico, pero la continuidad de la mejora dependerá de datos concretos: reservas, inflación, actividad, resultado fiscal y capacidad política para sostener las reformas. Para acciones y bonos, el mensaje es claro: el respaldo externo ayuda, aunque la confianza todavía deberá consolidarse rueda a rueda.
Aviso: este contenido es informativo y no constituye recomendacion de inversion.