Mercados
Bank of America mira el carry argentino con un Boncer 2028 y cobertura cambiaria
El banco propone una posición en deuda ajustada por inflación combinada con forwards de dólar para capturar rendimiento real sin quedar plenamente expuesto al peso.
Bank of America volvió a poner a la deuda argentina en pesos bajo la lupa de inversores globales. La entidad planteó una estrategia centrada en un Boncer con vencimiento en 2028, combinada con cobertura cambiaria, en una apuesta por capturar rendimientos elevados en dólares mientras intenta acotar el riesgo de una corrección del tipo de cambio.
La recomendación, reportada por Bloomberg Línea, apunta a tomar posición en deuda indexada por inflación —instrumentos que ajustan por CER— y cubrir simultáneamente la exposición al peso mediante contratos a plazo de dólar. En concreto, el banco identificó al Boncer 2028 como el vehículo preferido dentro de esa estrategia, con un rendimiento cercano al 8,7% real al momento del informe y un precio objetivo de AR$92 desde un nivel de entrada de AR$84,5.
La lógica detrás de la operación
La tesis de Bank of America se apoya en una combinación conocida por los inversores de mercados emergentes: comprar activos locales con tasa real positiva y, al mismo tiempo, cubrir el riesgo cambiario para transformar parte de ese retorno en dólares. En la práctica, se trata de una estrategia de carry trade, pero con una capa adicional de protección ante la volatilidad del peso argentino.
El atractivo aparece en un contexto en el que los bonos en pesos indexados por inflación siguen ofreciendo retornos reales positivos, mientras el mercado monitorea la capacidad del programa económico para sostener la desinflación, acumular reservas y reducir el riesgo país. Para los inversores, el punto clave no es solo la tasa: también importa si el Gobierno logra mantener la estabilidad cambiaria y evitar sobresaltos en las expectativas.
Bank of America no está haciendo una apuesta simple al peso. La cobertura con forwards de dólar busca limitar el impacto de una devaluación sobre la posición. Esa protección, sin embargo, tiene costo y depende de la liquidez y los precios disponibles en el mercado de futuros, por lo que el resultado final puede variar según el momento de entrada, el plazo elegido y la evolución de las tasas implícitas.
Por qué importa para el mercado argentino
La recomendación llega en una etapa en la que Argentina intenta reconstruir el acceso al financiamiento y mejorar la percepción de los activos locales. En las últimas semanas, el Tesoro argentino volvió a captar dólares en el mercado doméstico mediante colocaciones de Bonar 2027 y Bonar 2028, con el objetivo de fortalecer su posición de liquidez antes de vencimientos relevantes de deuda.
Según reportó LA NACION, el Gobierno obtuvo US$295 millones en una colocación reciente de esos títulos, tras recibir ofertas por US$564 millones, y convalidó tasas de 5,12% anual para el Bonar 2027 y 8,55% para el Bonar 2028. Antes, Bloomberg Línea había informado que el Tesoro sumó US$700 millones con esos instrumentos y logró un rollover del 102% de los vencimientos en pesos.
Ese telón de fondo es relevante porque muestra una demanda todavía activa por deuda argentina, aunque selectiva. Los inversores diferencian entre bonos en dólares, instrumentos CER, títulos de tasa fija y emisiones provinciales, según el riesgo de duración, la legislación, la liquidez y el escenario político.
Riesgos: inflación, dólar y credibilidad
La operación sugerida por Bank of America no está exenta de riesgos. El primero es cambiario: aun con cobertura, una aceleración brusca del dólar o un cambio en las condiciones del mercado de futuros puede deteriorar el retorno esperado. El segundo es inflacionario: los Boncer protegen por CER, pero los precios de mercado también reaccionan a cambios en tasas reales, expectativas y liquidez.
El tercer riesgo es de programa económico. La deuda argentina sigue muy sensible a la percepción sobre reservas internacionales, pagos externos, sostenibilidad fiscal y capacidad política para sostener el ajuste. De hecho, el propio Bank of America había ajustado previamente posiciones en deuda soberana argentina: en marzo cerró una recomendación larga sobre el Global 2035, aunque mantuvo una visión favorable sobre la deuda emitida bajo ley extranjera.
Para el mercado, el mensaje es doble. Por un lado, la deuda argentina continúa ofreciendo retornos que atraen a bancos de inversión y fondos especializados. Por otro, esas estrategias siguen siendo tácticas y altamente dependientes del timing. En un país donde la volatilidad cambiaria y política puede cambiar rápidamente el precio de los activos, la cobertura no elimina el riesgo: apenas lo administra.
Aviso: este contenido es informativo y no constituye recomendacion de inversion.